Creían
los mayas, que todas las noches morimos. Nuestra alma abandona el
cuerpo y viaja, por eso soñamos con tantos lugares y personas a la
vez. Cada mañana nacemos para una nueva vida. Conocían la
angustiosa espera de un amanecer. Y puede ser que algunos se quedan
con mitad de esta visión, rememorando sus muertes, sus perdidas,
mientras que otros, se sienten agradecidos por sus 365 nacimientos a
lo largo de todo el año, a una vida completamente nueva. Él nace y
nosotros con él. Lo que entra por los ojos ilumina el alma. Que las
luces de Navidad tengan el poder iluminar la nuestra y saquen a la
luz la alegría escondida en las sombras.
Feliz
Miércoles de Navidad
No hay comentarios:
Publicar un comentario