Andrea era prácticamente
abstemia, nunca tuvo problemas con el alcohol, ni su familia ha
sufrido consecuencias de este mal, pero admiraba algo en los
Alcohólicos Anónimos. Ellos no suelen hacer grandes planes ni
promesas, solo deciden vivir bien los 24 horas. No más estos 24
horas. Dicen no a la primera copa, si dicen no a la primera, no habrá
segunda, ni tercera. Así decidió vivir su vida. Andrea aprendió
así solo 24 horas siendo feliz, solo diciendo no al primer enojo, el
primer rencor, al primer odio, al primer reproche. Así sumaba 24
horas de felicidad, 24 tras 24 horas se suma vida entera.
Feliz Jueves de sumar horas y
felicidades.
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