jueves, 11 de mayo de 2017

Rutina que rebota

Algunos de sus días parecían redondos, y rebotaban todo el intento de introducir algo nuevo. Su rutina compacta era tan sólida que no se dejaba perforar por ninguna novedad, demasiado rígida para absorber algún cambio que exige algo de flexibilidad. Sentía desesperada que nada podrá cambiar y tendrá que seguir así hasta el infinito, hasta donde aguante su cuerpo, que cada vez más sentía el cansancio. A veces pensaba que bien le podría hacer una caminata diaria o un poco de correr, pero no sabía dónde encontrar el tiempo, lo mismo pasaba con eso de lectura o sus increibles ganas de escribir. Nada de eso parecía posible por la falta del tiempo. Aunque de vez en cuando sin saber no cómo, ni por qué, sin saber si puede o no se ponía en el camino haciendo un largo paseo del cual disfrutaba cada paso, cada vista, de repente cerraba las puertas y las ventanas apagaba su celular y se quedaba en la única compañía que le apetecía este día que era un libro. Lo más curiosos de todo eso que el mundo no se acababa e igual cumplía con sus obligaciones a las que regresaba con más alegría y mucho más relajada. Trata de intentar y verás que se podrá.

Feliz jueves de romper la rutina.

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