domingo, 14 de enero de 2018

La escucha

En su mundo había mucho ruido, tanto que ya no le hacía caso. Se concentraba en otras cosas olvidando a escuchar los que vivían cerca y lo más complicado de todo olvidaba a escucharse a sí misma. El ruido invadía todo. Lo que le decían era parte del ruido, lo que le decía su propio cuerpo también. Al no escuchar nada ni a nadie vivía cada vez más desconectada de la vida, de la gente, de su vida y de su gente y por lógica vivía desconectada de ella misma. Ni se acordaba dónde ha dejado sus sueños. La capacidad de escuchar está escaseando por lo mismo no nos enteramos de muchas cosas, y muchas cosas están sin decir, porque para qué hablar si nadie lo va a escuchar. Trata de practicar la escucha empezando por ti misma/o por tu cuerpo, tus sentimientos. No te desconectes tanto, no huyas. 

Feliz domingo de escucha.

No hay comentarios:

Publicar un comentario