Siempre ha dicho por activa y por
pasiva que lo que no quiere es la lástima de nadie. En su vida el
destino no ha sembrado mucha felicidad así que no le ha crecido
nada. Y los problemas abundaban invadiendo todo espacio que la
felicidad ha dejado cuando se había ido. Confundía la compasión
con la lástima, no veía ningún valor en la simple presencia de la
gente, que no estaba a su lado por morbo o por buscar material
difundir en sus conversaciones inflando y distorsionando cada detalle
de lo que realmente acontecía. Estaban ahí porque sentían el mismo
dolor y querían servir de apoyo en momentos cuando casi todo se caía
y crear momentos de distracción. Aprecia la presencia de los que
simplemente saben estar a tu lado. Que no pueden ofrecer más que su
tiempo y con eso ofrecen lo más valioso. Son los que escuchan y
respetan y saben sentir. No tratan de hacer ruido con discursos
floridos, ni declaraciones de intenciones. Solo se sientan solo miran
pueden dar abrazo o ayudar en cualquier necesidad sin esperar
agradecimiento. Si les miras bien te darás cuenta que su vida está
llena de cicatrices, por eso te entienden tan bien.
Feliz jueves de compasión.

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