Las cosas han ido complicándose
y no veía la salida por ninguna parte. Ya no pudo deshacer nada de
lo que había hecho, ni dar marcha atrás aunque sea solo unos pasos.
El pasado se cerraba detrás de ella como un muro que no se puede
atravesar. El único camino posible tenía por delante. No era libre
de dificultades, pero pudo tomar un impulso y echar a andar por este
camino. Aunque a veces seguía sintiendo en la espalda aquellos dedos
que señalaban con las uñas de juicios y acusaciones bien afiladas.
Le han arañado hasta el alma. Tal vez por eso no puede hoy pensar en
el pasado para seguir abriendo nuevas heridas sino más bien cerrar
las viejas y abrir los nuevos caminos. La lección aprendida sirve
como un buen equipaje.
Feliz domingo de un nuevo camino.

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