miércoles, 10 de abril de 2019

Los espacios de silencio

Amaba a la música. Le acompañaba en todos los momentos de su vida. Cuando desbordaba de alegría sintiendo euforia y felicidad y cuando sentía que la están absorbiendo la ciénagas de tristeza. La música hacía vibrar lo que llevaba dentro, con ella se unían los sentimientos y armonizaban los pensamientos. Tenía que cuidar para que no la invadan los ruidos de sus reproches y autoacusaciones. Es que también la música para que se pueda disfrutar con toda su belleza y su fuerza necesita silencios. Los silencios permiten oír cada sonido. Distinguir las tonalidades los ritmos. ¿Entre tantas actividades que tenemos encontramos tiempo para silencios, para que cada cosa pueda resonar en su plenitud? Si no encontramos la presión y el ruido no nos deja descansar y vivimos huyendo. Lo que deberíamos dominar nos domina, lo que deberíamos dirigir se escapa de nuestro control. Valoremos más y cuidemos mejor nuestros espacios de silencio.
Feliz miércoles de espacios de silencio.

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