La costa, la mar llevan en si algo mágico que nos atrae, sobre todo a los
que vivimos lejos de ella y no tuvimos tiempo de acostumbrarnos a su misterio.
Bañada en el agua pero también bañada en la luz de un amanecer o una puesta del
sol nos muestra todo su esplendor enseñando lo que es arte lo que es
imaginación. Para los miedosos y desconfiados la línea de la costa marcaba el
límite de todo lo que podían aspirar. Era el fin, el límite de su mundo, ahí
bañado por el agua y las olas que iban y venían, terminaba su camino. Para
otros atrevidos la costa era apenas la línea del inicio de sus sueños, donde la
imaginación mezclada con el valor dibujaban nuevos caminos nuevos rumbos y
posibilidades. Ahí no termina nada, ahí todo empieza. Todos tenemos estas líneas
imaginarias que para algunos marcan límite de sus posibilidades su línea de
meta y para otros se convierten en línea de salida. Muchas veces en la vida
cuando `piensas que todo termina si tienes un poquito de paciencia descubres
que apenas está empezando.
Feliz lunes de un nuevo comienzo.

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