Las
rondas de tereré tienen su encanto. No importa cuando uno llega
siempre está bien recibido y puede formar parte de la ronda. Todo
con su ritmo y orden la guampa dando idas y vueltas entre las persona
que está cebando y la persona que está en orden para tomar cerrando
el círculo y siguiendo el orden, así como se llena de agua así el
espacio se llena de palabras. Al tereré se le puede poner varios
remedios a la conversación se le puede poner varios temas, ninguno
sobra. A veces la conversación se pone tan entretenida que él que
toma la guampa y usa la bombilla como si fuera un micrófono
rompiendo el ritmo de idas y vueltas pero los demás atentos a sus
palabras sin descuidar el ritmo se lo recuerdan y así sigue la
ronda. Estrechando los círculos de la amistad. En estos días lo
disfruto con los amigos con los vecinos o simplemente fuera de la
casa esperando a que se unan si así lo desean algunos de los que
pasan. Eso también para mí es uno de los sabores únicos del
Paraguay.
Feliz
miércoles de una ronda de tereré.

No hay comentarios:
Publicar un comentario