A veces llegan días en los que
es muy difícil de despertar al mismo tiempo el cuerpo y el espíritu
de vida que nos está poblando. Algunos días se despierta y levanta
el cuerpo, pero el espíritu sigue durmiendo. Otras veces se
despierta el espíritu con toda la energía del mundo, con ganas de
hacer tantas cosas pero el cuerpo no le acompaña adormecido
adolorido o cansado. Uno busca la conexión que permita a los dos
levantarse al mismo tiempo respondiendo a los estímulos que recibe,
participando plenamente en la vida del mundo que nos rodea. Debemos
de tratar ser la unidad y no la constante dualidad que vive sus
deseos. contradicciones y frustraciones, porque no consigue poner en
el mismo lugar, en el mismo momento y al mismo nivel de conciencia, a
su cuerpo y a su espíritu. Hay que tratar despertar y levantar de la
cama al cuerpo y al espíritu, hazlo sin prisa sin sustos y
sobresaltos hazlo bien con alegría por un nuevo día que se te
regala.
Feliz sábado de buen despertar.

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