domingo, 12 de mayo de 2019

La presencia de todos

Tengo toda una colección de amaneceres durante esta estancia en Paraguay y un que otro atardecer. Hubo días claros soleados y los bien regados por lluvias y tormentas. Cada uno de ellos anunciaba unos encuentros o presagiaba unas ausencias. Nos encontramos y reímos con los presentes y lloramos por los ausentes, por los que ya partieron, partiendo nuestras vidas y nuestro corazón en pedazos. Ellos de repente se hacen presentes en conversaciones en miradas en lugares en los que estamos. Haciéndose invisibles compañeros de nuestro viaje de la vida. Es que cuando se trata del cariño y sentimientos desaparecen las distancias y el tiempo ignora el calendario y sus límites. Así que las ausencias se llenan de presencia y el corazón de sentimientos. Hay momentos que siento que me faltan ojos para mirar todo, me falta corazón para sentir todo y estomago para saborear todo, pero igual me lleno absorbo todo lo que puedo para llevarlo conmigo. Gracias a tantas personas por su cercanía, sus gestos y sus palabras. Son el mejor alimento para el alma. Que sigan los encuentros.
Feliz domingo de presencia.

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