Estoy aquí escribiendo una nueva etapa de esta historia que continua.
Cuando falta tan poco para el viaje el tiempo se acorta, los días se encojen.
Entre encuentros y palabras se cala como el frío de estos lluviosos días de
otoño que atraviesa la ropa, la nostalgia y la añoranza. Encontrándome ya
extraño los encuentros. Estando, ya siento la ausencia. Como era de pensar
prever faltó tiempo para muchas visitas y encuentros. Llevaré muchas palabras
sentimientos. Puedo ser testigo de cambios, progreso, transformaciones,
organización y el crecimiento tanto de niños como de jóvenes. Han volado de sus
nidos han formado familias, otros han emigrado a oras ciudades a otros países.
Poder ser testigo compañero de camino me hace feliz, me vuelve responsable de
saber seguir acompañando desde la distancia. La amistad brindada, las muestras
de cariño son el motor que me da fuerza y permitirá seguir luchando. Hable
mucho pero no siento que prediqué sino que tuve el privilegio de hablar a mi
familia a mis amigos y aunque hable como lorito no me cansaba, tal vez les
cansaba a los que me escuchaban pero disfrute de sobremanera. Gracias por estos
momentos inolvidables.
Feliz martes de recuentos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario