Sentía que los días de la semana le están arrancando su juventud, que ya no es él de antes. Cada aunque sea fugitivo encuentro con el espejo confirmaba estas sospechas. Tanto trabajo, tantas tensiones no le daban para más pensamientos. Llegaba el domingo y desaceleraba el tiempo. En sus recuentos semanales, abrigado por el cariño de su Familia, se daba cuenta, que a la hora de la verdad era más lo que ganaba, que lo que perdía. Confundía con demasiada frecuencia la vejez con el cansancio, cambios físicos con perdidas de algo que no era suyo- el tiempo. Benditos los domingos que permiten mirar nuestra vida de cierta distancia y unirse a la Fuente de Vida.
domingo, 25 de mayo de 2014
Desacelerando
Sentía que los días de la semana le están arrancando su juventud, que ya no es él de antes. Cada aunque sea fugitivo encuentro con el espejo confirmaba estas sospechas. Tanto trabajo, tantas tensiones no le daban para más pensamientos. Llegaba el domingo y desaceleraba el tiempo. En sus recuentos semanales, abrigado por el cariño de su Familia, se daba cuenta, que a la hora de la verdad era más lo que ganaba, que lo que perdía. Confundía con demasiada frecuencia la vejez con el cansancio, cambios físicos con perdidas de algo que no era suyo- el tiempo. Benditos los domingos que permiten mirar nuestra vida de cierta distancia y unirse a la Fuente de Vida.
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