El
diálogo no es la suma de monólogos. El diálogo no es la exposición
de ideas de una persona frente a otra u otras. El diálogo no es el
intento de convencer a alguien sobre algo. El diálogo se empieza en
el corazón que se une a los oídos y a la boca. Solo si se consigue
unir estos tres elementos es posible el diálogo. Si puedo sentir lo
que escucho, escuchar lo que me dicen, decir lo que siento, ser
escuchado cuando digo entonces estoy dialogando.
Feliz
Miércoles del Diálogo
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