Dolía mucho su pasado parecía que la tenía atrapada
esclavizada. No sabía cómo librarse de él. A ser sincera tampoco
lo intentaba mucho, pues siempre resulta más fácil hacer papel de
la víctima que el papel de persona responsable. A lo largo de su
camino ha encontrado personas que intentaban advertirla que cada
decisión tomada trae consigo sus consecuencias. Ella aun confiaba
que se podía evitar las consecuencias, la vida le demostraba lo
mucho que se equivocaba. Muchas veces tuvo la impresión que el
pasado es como una llama de fuego que quema cada cosa nueva que
quiere nacer. Y puedes ser que muchas veces fue así, pero incluso
entre carbones y cenizas nace una nueva oportunidad una nueva
historia, una nueva vida. Reconoce tu parte de la responsabilidad en
el pasado y líbrate de él aprendiendo la lección. En cada día que
amanece brota la semilla del cambio, de la novedad, de la felicidad.
Feliz lunes de novedad.

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