lunes, 2 de noviembre de 2015

La escucha

Dejaba pasar a muchas palabras, no le ponía atención. Oía, pero no escuchaba. Las palabras se marchaban cansadas y hasta desanimadas. No había nadie que quería recogerlas. Ella se justificaba, que una anda cansada, que tiene mucho trabajo, que no puede con todo. Tenía razón, andaba demasiado cargada de actividades. El problema es que no solo no escuchaba a los demás, lo peor de todo no se escuchaba a sí misma. Ignoraba la voz interior que le intentaba recordar lo que es, o lo que debería ser importante, o incluso hasta urgente en esta etapa de la vida. Tal vez hay demasiado ruido alrededor de nosotros y nos resulta cada vez más difícil distinguir lo que es importante para nosotros para nuestra salud y felicidad. Procura, intenta a escucharte esta semana que empieza. Pregúntate por tus sueños, deseos, y deja a tu cuerpo decir que necesita para estar en mejores condiciones.

Feliz lunes de escucha.

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