domingo, 15 de noviembre de 2015

Instantes eternos

Hasta hoy día no sabía muy bien por qué en su vida había muchas eternidades que duraban un instante y muchos instantes que duraban toda la eternidad. Decía eso, porque cada vez que alguien le hacía una promesa solemne “que nunca y que para siempre” muy pronto se veía defraudada y hasta engañada. Molesta consigo misma por haber creído y confiado a pesar de tantas malas experiencias. Pero no se deprimía, ni lloraba amargamente, porque de otro lado había muchos instantes, que se convertían en elementos sólidos, eternos que le iban acompañando toda la vida. Moldeando sus opiniones, sus puntos de vista. Siempre aquellas cosas pequeñas forman un mosaico que solo podrás apreciar desde la distancia. Instantes, momentos, episodios, aparentemente fugaces y efímeros que se quedan para siempre, puesto que al ser pequeños son fáciles de guardar en nuestra memoria. Es cierto que en la vida hay grandes traiciones, pero también hay pequeñas fidelidades. Nunca te quedes con una sola visión. Cada peso tiene su contrapeso. Cada lágrima tiene sonrisas que la secan.

Feliz domingo de instantes eternos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario