A pesar de que su curiosidad fue muy grande no le alcanzaba para
todo lo que necesitaba. Se interesaba mucho de las vidas ajenas pero
descuidaba mucho la suya. Conocía con el lujo de detalles lo que
pasaba en todas las casa a su alrededor e ignoraba lo que pasaba en
la habitación continua a la suya. La curiosidad es el motor del
aprendizaje, del conocimiento y la ciencia, pero siempre y cuando
está bien direccionada. Trata de interesarte por lo que está cerca
y luego aumenta los círculos del interés subiendo de grados y de
profundidad. Conociendo tu propia vida tus problemas y dificultades.
Entenderás mejor la vida de los demás y ya no estarás tan
dispuesto a juzgar.
Feliz lunes de curiosidad bien direccionada.

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