Aunque
alrededor había pleno verano, en ella algo se ha congelado,
endurecido. Nadie se daba cuenta de lo que estaba pasando en ella y
con ella. Los que la conocían por fuera, veían a una persona
divertida y alegre. Muy activa que no perdía una oportunidad para
participar en las diferentes actividades. El problema aparecía
cuando regresaba a su casa, cuando se encontraba con su familia.
Esperaba lo que no daba, los mismos gestos que tenía para sus
amigos, se congelaban cuando estaba con sus Padres. Al no recibir las
mismas muestras de cariño que otros le daban, sentía un frío por
dentro que ni el edredón de su cama pudo apaciguar. Hasta que un día
alguien le dijo, que el amor y cariño se esconde en muchas cosas
pequeñas por lo que puede pasar desapercibido, y a veces se disfraza
tanto que puede ser irreconocible, pero siempre estará ahí. Decidió
averiguar si es cierto, y lo era. Empezó ver las diferentes formas
de cariño escondidas hasta en la habituales peleas y discusiones.
Había más de lo que se podía imaginar. Y poco a poco empezó a
entrar un calor dentro de lo que parecía congelado para siempre.
Feliz martes
de reconocer a cariño disfrazado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario