Las cosas han salido mal. Nadie sabe cuanto ha intentado,
procurado, invertido para hacerlas andar bien, pero todo parecía en
vano. Al final lastimaba todo, las palabras, los gestos, las
actitudes, y esta cadena de mentiras con la que él intentaba amarar
los pedazos de su vida marcados con violencias e infidelidades. Las
disimiladas muestras de cariño en presencia de los que visitaban la
casa, infectaban aun más las heridas, que ya por si eran muy
dolorosas. Ya no había manera de remendar esta relación maltrecha.
Cada cosa que pasaba les alejaba más. Hasta que sin medir la
distancia, se vieron tan lejos el uno del otro, que no quedaba otra
cosa que declarase separados. Ahí no terminaba el doloroso proceso.
Con frecuencia a donde iba se encontraba con las diferentes opiniones
expresadas o susurradas acerca de quien tiene la culpa y de como pudo
pasar eso. Intentado transformar a victimario en la victima y
viceversa. En algunas situaciones en la vida si no puedes ayudar por
lo menos respeta y deja en paz. No te hagas juez de vidas ajenas. Tu
presencia y tu respetuoso silencio serán la mejor ayuda.
Feliz miércoles de respeto.

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