domingo, 27 de diciembre de 2015

Mirando rostros no espaldas

Entre la semana a veces veía sus espaldas o escuchaba sus pasos cansados. Se comunicaban con frases cortas, que solo contenían horarios y avisos acerca de salidas y entradas, y presencia o ausencia en las comidas. Era poco pero era suficiente para mantener un buen funcionamiento de la casa, pero no alcanzaba para mantener un buen funcionamiento de la familia. Ella no hacía drama de esta situación, sabiamente aprovechaba los domingos y fiestas para no solo mirar las espaldas de la gente que sale, sino para mirar bien los rostros, escuchar bien sus palabras y cuando haga falta también a sus silencios. Trataba de evitar todos los distractores que puedan dificultar la comunicación. A todos enseñaba a poner la atención. Trataba de exprimir bien el tiempo que pasaban juntos, así como exprimía las frutas para hacer los ricos jugos. Aprovecha tus domingos, da te gusto de más estar que hacer, mira, escucha, y habla.

Feliz domingo en Familia.

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