viernes, 18 de diciembre de 2015

Mudanza



A Sandra no le dejaba bien claro donde quiere vivir. Ya varias veces ha cambiado de casa de domicilio. Estaba acostumbrada a la mudanza. Lo suyo cabía en dos maletas y una bolsa. Sin embargo al llegar a un nuevo lugar, por muy espacioso que fuese, con el paso del tiempo se sentía medio asfixiada. Al deshacer las maletas y ordenar bien las cosas aparecía lo que tanto quería dejar atrás – sus miedos. Estos se adaptaban se acomodaban a cada lugar a donde ella iba. Rápidamente se sentían a sus anchas, antes de que ella se ubique bien. No importaba la distancia ni manera de hacer las maletas, al final siempre pasaba lo mismo, sus miedos la acompañaban. Antes de cambiar una vez más de lugar, debería de conocer bien sus miedos. Los miedos detectados reconocidos dejan de ser miedos y se convierten en desafíos. Y los desafíos se enfrentan y permiten a crecer y hacerse fuerte. No huyas de tus miedos conócelos y enfrenta.

Feliz viernes de conocer lo temido.

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