Esperaba poder cuidarlos en estos días
tan especiales. Especiales por lo menos para ella. Los que
normalmente solían estar lejos regresaban a la casa de la que un día
habían salido. Regresaban con sus equipajes cargados, muchos
envueltos en los problemas que les impedía sentir un abrazo y
quedarse con las piernas quietas y las manos libres. Como calmar sus
mundos agitados. Con un buen caldito un guiso hecho a fuego lento la
calma empieza circular por las venas. Solo hay que dar tiempo a las
cosas las palabras gestos y silencios. Hacer todo lo posible para no
perder la capacidad de estar juntos en Familia, incluso cuando no nos
entendemos o está sobre nosotros la sombra de malentendidos o
divisiones. Estar juntos con calma en la mesa alimentándose de los
mismos alimentos de los mismos sentimientos que circulan por nuestras
venas nos inmunizan a la soledad, a la incomprensión y saben
amortiguar bien una que otra caída.
Feliz jueves de estar juntos.

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