Tantas veces ha caído en la misma dinámica de
pensar en qué debe de hacer ahora, ¿qué es lo más urgente? Una trampa que era
capaz de esclavizarla por largos periodos del tiempo. Indudablemente tenía
muchas cosas que hacer, pero no le vendría nada mal cambiar de enfoque, cambiar
de la dirección de su pregunta y preguntarse ¿qué puede dejar de hacer ahora?
Dejar de ser tan activa tan acelerada devolviendo a su vida algo de paz y
serenidad. Hace mucho tiempo no se ha parado a pensar, ni a sentir, tampoco
tenía claro en qué punto de camino estaba. No todo es tan urgente como nos
parece, lo que pasa que tan acelerados perdemos la capacidad de ver las
diferencias y mezclamos lo verdaderamente necesario con lo prescindible,
poniendo todo en el mismo nivel. Al inicio de una nueva semana, mira un poco
qué es más urgente y qué puedes dejar de hacer ahora para despejar un poco tu
espacio vital.
Feliz lunes de ver lo que puedes dejar de hacer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario