Miraba sus relaciones con la gente y
veía algo que no le ha gustado tanto. La distancia que la separaba
de algunas personas, antes muy cercanas, se hacía cada vez más
grande y el camino de encuentro cada vez más complicado. No solo que
la distancia se hacía grande, sino que el camino cada vez más
sinuoso con muchas vueltas. No es que los otros se han ido por los
caminos tan extraños, tan torcidos, sino que ella también daba sus
vueltas, envuelta en excusas, para no dar el primer paso en el camino
de acercamiento. Antes que nada sería bueno pararse y ver en donde
exactamente se estaba para desde ahí, dejando de liar más, se
empiece el proceso de deshacer los entuertos. No es un proceso
rápido, ni tampoco fácil, pero al mismo tiempo no es imposible, así
que merece la pena intentar hacerlo. A pasos pequeños se puede
llegar muy lejos, hasta el encuentro.
Feliz sábado de deshacer entuertos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario