En la cocina medía bien las cantidades
de cada producto, porque sabía que exceso de cualquiera de los
ingredientes, por muy sabroso que sea, pone en el peligro el
equilibrio exacto y el efecto final de lo que estaba haciendo, de lo
que estaba preparando. Exceso o insuficiente cantidad afecta no solo
el sabor, sino también la presentación, la solidez, la estructura.
El mismo cuidado de cantidades y proporciones trataba de aplicar en
su vida, en sus relaciones. Cuidaba que no falte algo, ni tampoco que
sobre. No se trata de andar todo el tiempo contando y midiendo, sino
de no olvidar que todos los ingredientes son importantes y que hay
que cuidar las proporciones. A veces nos volcamos en algo que nos
gusta, olvidando todo lo demás. Si olvidamos quiere decir que
descuidamos, no valoramos lo suficiente, si nos volcamos demasiado
provocamos saturación, llegando incluso al peligro de hartazgo.
Cuida las proporciones y los detalles para dar buen sabor a tu vida.
Feliz viernes de proporciones adecuadas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario