Hablaban mucho, entre ellos siempre
había diálogo. Años de práctica les han permitido, evitar sin que
demasiado se note ciertos problemas, ciertos temas. Éstos sin
embargo estaban ahí esperando ser tratados. No hablar de ellos no
los hacía desaparecer, ni hacerse invisibles. Al contrario dejarlos
por mucho tiempo los hacía infectar más sus relaciones hincharse y
clavar en cada encuentro, cada salida juntos. El hacer rodeos,
esquivar como esquiadores los obstáculos, se volvió costumbre,
impidiéndoles ver la urgencia, la necesidad de tratarlos y que
perjudicial es para su relación, su convivencia dejarlos sin tratar
por mucho tiempo. No huyas, no te calles, ármate de valor y habla
sobre lo que sientes que es importante, necesario hablar, así
limpiaras y facilitaras el verdadero camino de encuentro.
Feliz viernes de no callar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario