Jazmín cansada de la vida y sus problemas, en
un momento de desesperación, pensaba, que las cosas podrían ser de
otra manera. Y de repente todo cambió…
La lluvia dejó de caer, empezó a levantarse desde abajo e inútil
se volvió su paraguas, incapaz de protegerla. Las felicidades tenían
solución y los problemas duraban toda la vida. La gente para
sentirse muy sana, se quedaba en hospitales. Las sandías tenían
tamaño de granito de arroz, y arroz tamaño de sandía…
Lo último la asustó tanto, que de repente extrañó su mundo de
siempre, pues era hecho a su medida.
Feliz Viernes de medir bien las cosas.
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