Según la gente, Noemí no tenía muchos
motivos para celebrar el día de San Valentín. Todavía la
lastimaban pedazos de un amor, que antes romperse y desaparecer se
lleno de púas. Sentía, que los amores de lujo muy resistentes, son
para otros, que a ella en la vida le han tocado los amores pompas de
jabón, que se rompen en las espinas de problemas de cada día, o
cambian de dirección por caprichos del viento. Cuando miraba a su
vida, pero más para dentro, veía otros amores chiquitos pero duros
y duraderos como piedritas de un mosaico. Y por ellos y no por los
primeros, San Valentín es para Noemí un día de verdadera fiesta.
Siempre celebra lo que ya ocurrió y lo que ocurrirá. El verdadero
amor anda sin prisa, no lleva ni reloj, ni calendario.
Feliz Día de San Valentín
No hay comentarios:
Publicar un comentario