Francisco tenía una debilidad, no sabía organizar a
su tiempo y mezclaba todo. Con frecuencia su tiempo de descanso,
parecía la continuación de su tiempo de trabajo. La placida
conversación de la tarde, se parecía a la conversación de la junta
de planificación. Al mezclar demasiados ingredientes su caldo de la
vida perdía sabor. Algunas veces en la vida es mejor dividir,
separar ciertas cosas, para así poner a cada una en su lugar.
Dividiendo tiempos se suma sentimientos.
Feliz Martes desde Bolivia rumbo a Paraguay.
No hay comentarios:
Publicar un comentario