Penelope como una hiedra se abrazaba a cada amor, que
aparecía en su vida. Y ninguno le duraba más que dos veranos
seguidos. Se preguntaba que estaba mal. ¿Quién ha mezclado el aroma
de separación a cada uno de sus amores? Sospechaba alguna mala
jugada de destino que se está ensañando con ella. Sus amores huían
para nunca regresar. Buscando el aire, pues la hiedra envuelve y
envolviendo a veces asfixia. El amor es apuesta por libertad entre
dos, que pudiendo estar separados deciden estar juntos.
Feliz Lunes sin asfixiar desde Bolivia
No hay comentarios:
Publicar un comentario