En la vida le
ha tocado tomar el agua de diferentes pozos. Cada parada marcaba una
etapa del camino. Cada pozo un encuentro una mirada más profunda en
su propia realidad y la del mundo en el que le ha tocado vivir. El
agua del pozo sacado de lo profundo lleva a una mirada de lo profundo
en la vida. Llegamos a la raíz de lo que somos y queremos. La raíz
que muchas veces aunque toma de la misa fuente nos lleva por
diferentes caminos y nos hace recoger diferentes frutos en la vida.
Algunas el camino parece perderse en el horizonte. Si nos hemos
distraído o despistado, siempre podemos volver al pozo e iniciar un
nuevo intento, un nuevo proyecto, pero para poder hacerlo tienes que
ubicar tus propios pozos, tus propias fuentes, tus oasis en dónde
estás a salvo y en donde no te alcanzan las prisas de la vida.
Feliz viernes
de encontrar tu pozo.

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