lunes, 12 de diciembre de 2016

Amor y ejemplo contra gritos y golpes

En su casa debería que haber orden. Así lo enseñaron sus padres y así iba a mantener las cosas. El tiempo que ha pasado desde su infancia le hizo olvidar un poco, los gritos, los castigos, en pocas palabras la violencia que reinaba en la casa de sus padres. Muchas veces con lágrimas en los ojos se juraba a si mismo que eso nunca más se va a repetir, que su hogar será diferente. Ha intentado hasta que ha llegado a primer mal entendido, hasta primer conflicto. Sin darse cuenta reaccionaba de la misma manera que su padre. Gritando e imponiendo su voluntad repetía la única forma que ha conocido de solucionar los conflictos y exigir el cumplimiento de sus pedidos. Muchas veces en la vida sin dar nos cuenta, hacemos lo que no nos gusta, repetimos el rol que más detestamos. Es posible cambiar pero se necesita mucho trabajo, atención y humildad. El grito y la violencia causan la obediencia pero nunca amor y respeto. Trata de ser firme exigente pero no violento. El amor y ejemplo son mucho más eficaces que los gritos y los golpes.

Feliz lunes de amor y ejemplo.

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