miércoles, 21 de diciembre de 2016

Denuncias y rabia

La rabia que sentía por dentro estaba creciendo en él. En su boca se formulaban diferentes denuncias. Tenía un buen surtido de ellas, sobre diferentes temas y con diferentes niveles de descontento, entrelazado en cada una de las palabras que pronunciaba. No era un luchador exaltado, lo que denunciaba era real. Muchos apoyaban sus palabras, porque en ellas veían reflejada su propia opinión, su inconformidad con el actual estado de las cosas. Esperaba ser escuchado, tomado en cuenta recibiendo una respuesta que tenga sabor a la solución de los problemas denunciados. Solo que había un pequeño detalle… y por ser pequeño no quiere decir que era insignificante. Se olvidaba de su propia responsabilidad en todo eso que con tanta certeza denunciaba. Antes de exigir y culpar a otros mira si cumples con tu parte de la responsabilidad. Si lo haces tus palabras tendrán más peso y se defenderán por si solas.

Feliz miércoles de denuncias.

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