miércoles, 14 de diciembre de 2016

Testigos ≠ Jueces

Para hacer el juicio sobre su vida necesitaba la presencia y el testimonio de los diferentes testigos. Tienen que ser personas fidedignas capaces de testimoniar lo que han visto, percibido y sentido. Su propio testimonio no ha servido mucho por ser tan limitado y unidireccional. Los otros hablaban de lo que era su vida y ella siempre hablaba de lo que no era, de lo que le faltaba o de lo que debería ser. Ellos veían todas las luces que había en su trajín cotidiano, lógicamente también veían las sombras que no hacían otra cosa que resaltar aún más las luces y permitían a detectar que pastes de su vida deberían ser más iluminadas. A veces en nuestra vida necesitamos testimonio de otros, que desde una distancia nos ayuden a ver lo que nosotros de cerca ignoramos u obviamos. Acostumbrados a comparaciones y enumerando faltas no vemos el potencial escondido.

Feliz miércoles de testimonios.

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