jueves, 29 de diciembre de 2016

Mirada de escultor

Las constantes visitas a oftalmólogo y frecuentes cambios de lentes no le ayudaban en nada. No veía los detalles, no se daba cuenta de las distancias. Para ella todo era lo mismo y dependía de la suerte que uno tiene o que a uno de toca. No veía en absoluto su responsabilidad de buscar y medir, pesar y valorar. Una cualidad que tienen los escultores, que en un trozo de madera ya ven la escultura terminada y su único trabajo es ir quitándole a ese trozo de madera, todo lo que no es la escultura, todo lo que sobra para permitir así a aparecer la belleza que estaba escondida. Ocupamos el mismo espacio que los demás, pero no todos vemos lo mismo, ni percibimos lo mismo. Tal vez lo que tenemos que hacer es encontrar la belleza escondida y quitar solo lo que sobra, lo que impide que la veamos plenamente. Parece que en un mundo de noticieros que dan miedo y chorrean sangre, es una capacidad muy necesaria. Los problemas si existen, las tragedias también, pero al lado existe la belleza que calma el alma y da fuerza y esperanza necesarias para enfrentar los problemas de cada día. Entrena tu vista, busca la belleza que te rodea. 

Feliz jueves de la mirada atenta.

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