Su vida se estaba desgastando entre las cosas que planeaba y
hacía. Eso de pensar, decir y hacer estaba a una buena distancia y
no siempre hacía el esfuerzo de unir cada uno de estos puntos. A
veces se cansaba y no llegaba ni decir lo que pensaba, ni hacer lo
que decía, ni pensar lo que hacía. En algunas ocasiones intentaba
de tomar algún atajo que casi siempre terminaba mal perjudicándola,
restándole la credibilidad. Al final de cuentas uno queda mal cuando
no dice lo que piensa, no piensa lo que dice, ni hace lo que dice o
piensa ni dice lo que hace. Todo se empieza a complicar y lleva a una
imagen de muchas incoherencias. Trata de unir estos puntos en tu
vida. Procura que la distancia entre ellos no sea demasiada. Y que
puedas transitar entre ellos sin gran esfuerza y sin perderse o
cansar a medio camino.
Feliz jueves de coherencia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario