Hace
un buen tiempo que salió de su casa, dejando atrás todas las
experiencias. No le a tocado tener un hogar feliz lleno de paz, al
contrario, todo fue grito y violencia. Este ambiente de constante
enfrentamiento fue lo que a ella más le dolía y molestaba. No
entendía, por qué
la gente en su casa se trata así. No había una explicación fácil.
Cada grito, cada palabra hiriente, tenía su raíz en el pasado. Los
que gritaban y se agredían, solamente repetían las únicas
experiencias que han tenido. No conocían otra
forma que éstas de solucionar los conflictos. Sus actitudes, no
hablaban de sus cualidades humanas, sino de sus traumas y
experiencias que han vivido. Los que no han tenido paz, no lo van a
tener por si solos, lo tienen que aprender a buscar y a construir. A
todos nos resulta más fácil repetir lo que conocemos desde la
infancia, desde nuestra propia casa, que construir algo nuevo,
diferente, a veces incluso hasta contrario a lo que hasta ahora
vivimos. Procura repetir lo bueno, pero esté dispuesto/a construir
lo nuevo, lo que hace falta, para no repetir viejos patrones de
violencia e incomprensión.
Feliz
viernes de construcción.

No hay comentarios:
Publicar un comentario