En el tiempo de frío, su cuerpo al parecer tenía pocas defensas.
Necesitaba vitaminas. Todas las personas que encontraba de la manga
sacaban un remedio seguro y saludable, que en poco tiempo la iba a
dejar como nueva. Confiada en sus palabras, probó algunas
infusiones, tinturas, mezclas y emplastes. Sintió una leve mejoría,
pero no desaparecía el mal. No pretendía ser nueva, solo quería
ser tomada en cuenta. Más que remedios milagrosos, necesitaba una
simple y muy tradicional compañía de amigos y familiares. Porque a
veces uno puede poner toda su ropa e igual sentir el frío por falta
de presencia a los que espera y extraña. El contacto virtual, aunque
esté de muy buena calidad, nunca va a sustituir el encuentro
personal. No se puede administrar vitaminas por Internet. Deja tus
comunicadores y visita la persona que quieres mucho, le vas a traer
alegría y calor.
Feliz sábado de visitas y vitaminas.

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