El
domingo era el único día en que podía sentarse tranquilamente sin
tener que correr a ninguna parte. En su regazo vaciaba todas sus
memorias de todo lo que pasó en la última semana. Empezaba sacar
lo que sirve para guardarlo
bien usando como experiencias que dan la fuerza. Desechar
lo que no tiene utilidad, para poder despejar el espacio que a
dejado, utilizándolo
para las nuevas experiencias. Una
costumbre que vino desde hace tiempo atrás, pues sus abuelos, cuando
todavía la tele no se ocupaba de hablar por nosotros robándonos en
tiempo, se
sentaban los domingos para revisar la
semana que
pasó
y ver los que les espera en la que
viene.
Despeja
tu memoria cargaras menos y ahorraras a para cosas útiles y
necesarias.
Feliz
domingo de seleccionar las memorias.

No hay comentarios:
Publicar un comentario