Decían que era tímido y él se lo creía. Así era más fácil,
con la timidez podía justificar lo que ha pasado en su vida. Evitaba
contactos con grupos grandes, y antes de dar un paso adelante
prefería dar dos atrás, para poder esconderse, refugiarse en alguna
sombra o detrás de la esquina. Creaba su propio mundo, en él que no
tenía que estar frente de nadie, ni argumentar, ni defender nada. En
su pequeño mundo se sentía libre, no expuesto a ataques y amenazas.
Bueno todo eso era lo que él sentía y pensaba, lo que no quiere
decir que las cosas eran así de verdad. Pues nadie en realidad
quería atacarlo, ni burlarse de él. Sus amigos, lo consideraban una
persona talentosa y no entendía, por qué con tantas capacidades y
dones, no hace nada. No era timidez sino el mido de más pequeña
observación que hacía crecer el su imaginación a tamaño de un
ataque feroz y miedo a la más pequeña sonrisa que hacía crecer y
veía en ella una burla despiadada. Tus miedos están en ti. Haz
cosas que te gustan, sin pensar como serán recibidas. La gente
siempre sabe reconocer lo que se hace con amor y pasión. Calma tus
miedos de volar, si no usas tus capacidades nadie los podrá usar por
ti.
Feliz sábado de fe en si mismo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario