En
la penumbra, sus ojos no alcanzaban distinguir los detalles. Todo se
fundía en formas indefinidas en un fondo difícil de describir. Por
necesidad avanzaba porque tenía bien claro punto final de su viaje.
Viajando se sentía insatisfecho, hasta cierto punto entristecido,
porque era consciente de que esta perdiendo una fiesta de colores,
tonalidades, reflejos, que por falta de suficiente luz, quedaban
cubiertos por el manto de sombras. La vida te prepara muchas fiestas
con todo el abanico de colores, sensaciones y sentimientos. No todo
puedes ver, no a todo pones suficiente atención, y hasta te quejas
de lo gris que es tu vida. Ponle más atención, acercate más a la
luz y muchas cosas nuevas aparecerán a tus ojos. Cosas que tal vez
siempre han estado ahí pero que no siempre las pusiste ver.
Feliz
martes de luces y sobras.

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