domingo, 18 de octubre de 2015

Camino a la eternidad

A los familiares les parecía que sentado en su sillón va a alcanzar la eternidad. Cada día de la semana lo pasaba ahí, incluidos los domingos. Siempre haciendo lo mismo, o más bien no haciendo nada. Surgía la duda si todavía tiene alguna conexión con la realidad, con el presente, o ya vive sumergido en la eternidad. Al perder toda la actividad no por discapacidad física o vinculada a la edad, pues él no era un anciano, perdía la conexión la participación, las emociones y sensaciones. Lo de la tele y del diario era un mundo postizo, un mero recuento de tragedias humanas y noticias morbosas, que ya no sorprendían a nadie. Mientras la familia esperaba unas gotas de atención de conversación y silencio juntos. No te vayas de este mundo antes que tu cuerpo. Participa en la vida, abandona tus escondites de todo tipo. La eternidad viene después no antes.

Feliz domingo de levantarse y participar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario