Lo de Marciana era un caso serio. Gastaba todas sus energías
intentando responder a lo que otros esperaban de ella. Cada uno, cada
una con su exigencia con su detalle que según era necesario cambiar
para que ella pueda tener éxito en la vida, tener muchos amigos, ser
aceptada por otras personas. Ella se esforzaba, daba todo de sí
misma para poder llegar a ser lo que según debería ser. Solo que
había un pequeño problema, no solo no se reconocía en el espejo,
sino que sentía que en su propia vida hay cada vez menos de ella. Y
no hay peor cosa que ser ausente de tu propia vida, no ser
protagonista de tu propia historia. Somos flexibles hasta cierto
punto, si seguimos forzando, algo se quiebra. Juega tu propio papel
en la vida, no imites a otros, ni hagas papeles que ellos inventan
para ti. Aunque por fuera disimules algo, por dentro siempre serás
tú, con todo lo que eres incluido lo que no les gusta a otros.
Primero procura ser feliz contigo mismo/a y luego con los demás,
nunca al revés.
Feliz viernes de felicidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario