Una nueva semana se abría delante de ella. Tenía en
sus manos las herramientas necesarias para convertirla en una semana
feliz. Presentía que su grado de responsabilidad era muy elevado.
Sabiendo que no todo depende de ella, pero consciente que su actitud
frente a los condicionamientos externos su depende de ella. Tenemos
responsabilidad de sembrar y cosechar, no tenemos responsabilidad por
el crecimiento, pero sí la de cuidar lo sembrado. No podemos evitar
ciertas cosas, prever todos los posibles variantes que nos pueden
afectar positiva o negativamente. Manteniéndonos atentos tranquilos
podemos reforzar lo positivo y restar la fuerza a lo negativo. Este
sencillo conjunto de siembra, cuidado y cosecha nos ayuda en sacarle
el máximo provecho a cada momento, cada cosa que estamos viviendo. A
veces nos toca doble papel de los cultivadores y al mismo tiempo
extractores y hasta procesadores de la felicidad escondida que
contiene nuestro caminar diario por la vida.
Feliz lunes de siembre cuidado y cosecha.

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