A veces sentía que algo se
le había perdido, y sin ese lago se sentía incompleta. Así no
podía encontrar ni felicidad ni la paz necesarias para disfrutar
cada día. Lo que se pierde normalmente se puede encontrar, pero eso
implica esfuerzo movimiento, insistencia y perseverancia. En el caso
de no encontrar lo que se busca, ya la conciencia qué es lo que nos
falta ayuda mucho. Con lo que uno no tiene no puede contar, y cuando
le hace falta no culpa a otros por la carencia, por la ausencia. Se
asume la falta y todas las consecuencias, efectos, que puede causar
en la vida diaria. Normalmente aparece un desequilibrio, que puede
causar “el efecto domino”. Así que revisa bien lo que tienes, lo
que has perdido, para encontrarlo si hace falta y vivir en paz
consigo y con los demás.
Feliz martes de buscar lo
perdido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario