La vida le ha sacudido varias veces y
siempre supo reponerse. Decía que en cada sacudida se caían por los
suelos muchas presunciones y promesas hinchadas. Él se quedaba
consigo mismo, sin necesidad de disimular nada, reconociendo su
ignorancia, qué debería hacer en estas circunstancias. Por la
experiencia sabía que antes de hacer cualquier cosa, debería parase
bien de pie y entender en dónde estaba. A partir de ahí se puede
dar los primeros pasos, tomando como suya una de las muchas
direcciones posibles. No siempre la decisión es razonable, a veces
solo es movida por una intuición, una corazonada o un simple cúmulo
de acontecimientos que rodean la decisión a donde seguir el camino.
Que no sea solo un movimiento causado por la inercia o compromiso de
pertenencia a un grupo que decide en qué dirección hay que ir.
Siempre antes de continuar trata de saber en dónde estás.
Feliz viernes de tomar tu camino.

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