Miraba directamente en sus
ojos, en su mirada había muchas palabras y muchos silencios. Su
mirada estaba totalmente desnuda. No ocultaba nada, y quería decir
todo. Él solo tenía una alternativa, aceptar mirar y tratar de
entender o rechazar, huir de ella y de toda la verdad que trataba de
comunicar. Sentía que a veces le falta valor para enfrentarse a unos
ojos sinceros. Él que sabía pelear y algunas veces se enfrentó a
gente mucho más fuerte que él, se sentía indefenso frente a unos
ojos claros que miraban sudando lágrimas. Su propia mirada era
huidiza, nunca duraba lo suficiente para poder comunicar algo,
expresar su aceptación o rechazo. Solo echaba un vistazo como quien
tantea y hace el reconocimiento del terreno que pisa. Trata de mirar,
date lo suficiente tiempo de tratar de entender que cierra la mirada,
no te apresures para interpretar, cuando se tiene prisa se
malinterpreta.
Feliz miércoles de
miradas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario