Se han quedado en medio de la calle de los
recuerdos, aquellos pensamientos amarrados a unos cuantos reproches y
arrepentimientos, de no haber intentado por eso no haber sido. Solía sentarse
un ratito en el parque de la memoria en el banquillo de los sueños, para ver cuántas
cosas se quedaron en puras intenciones y cuántas de ellas era capaz de
convertir en los hechos. En la vida a veces más pesa no lo que intentamos y no
nos salió bien, lo que otros llamaron fracaso, sino lo que pudiendo y queriendo
hacer nunca hemos probado. El resultado del miedo, comodidad y dejadez va
cobrando un alto precio en la vida, dejando al lado del camino todos los sueños
y proyectos. Solo a veces encontramos a soñadores que los recogen y reciclan
haciendo suyos. No dejes de revisar cuanto de lo soñado y planeado has
realizado. Mientras hay vida siempre puedes hacer las cosas mejor y que la
balanza se incline a tu favor.
Feliz sábado de revisar la balanza.

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