Cae lluvia y el espacio que separa las gotas de
lluvia, no es sequía. Es un simple espacio de espera, de alivio, de
preparación. Así en la vida, los espacios entre las pequeñas
felicidades de cada día, no tienen que ser tristezas, sino tiempos
de preparación y de contraste. El contraste sirve, para resaltar lo
que viene después. Ayuda poner acento adecuado sobre cada cosa,
dándole sentido pleno. De nosotros depende como vamos a percibir las
cosas. Si la oscuridad será enemiga de la luz, o será su anticipo,
pues ella permite, para que la luz brille con más claridad.
Feliz Lunes de percibir bien los espacios.
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